El Comité cien
tífico para el asesoramiento en relación con el brote de Fiebre Porcina Africana (FPA) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) de España concluyó que la hipótesis más compatible sobre la llegada de la enfermedad al país es una introducción a larga distancia por actividades humanas.
En un informe técnico, el grupo informó que esta es una vía históricamente documentada en la epidemiología de la enfermedad. Pese a que el brote en Cataluña se considera bajo control, desde el punto de vista geográfico y sanitario las autoridades reconocen que el origen exacto aún está inconcluso.
Inviable, la hipótesis de que el virus se liberó desde un laboratorio
El documento descarta, tras análisis genéticos comparativos, una liberación accidental asociada a la actividad del Centro de Investigación en Sanidad Animal (Cresa) y también considera poco consistente una propagación natural desde otros focos en el resto de Europa, debido a la distancia al brote más cercano, en el norte de Italia.
Según el reporte, la ausencia de detecciones intermedias y las diferencias genéticas observadas. Si bien el equipo teorizó una posible introducción deliberada, no existen los indicios suficientes para confirmar este vector.
Un escenario no descartado es la entrada indirecta del virus a través de restos alimentarios o productos cárnicos contaminados, residuos orgánicos o movimientos de personas, materiales y vehículos, una explicación que se adecua con el carácter periurbano del área afectada y su conectividad con el resto de la Unión Europea.
Aumentan los focos secundarios en jabalíes en Cataluña
Durante este periodo, las autoridades sanitarias detectaron tres nuevos focos secundarios de FPA en jabalíes dentro de la zona de vigilancia de municipios catalanes considerados de alto riesgo, por lo que ya son 142 casos positivos en los animales silvestres desde el inicio del brote.
Según las autoridades, esto ha sido posible gracias a las acciones de control en la zona las cuales incluyen trampas y caza selectiva de jabalíes, el aislamiento del área afectada mediante vallados perimetrales y una segunda barrera de contención en los más de 180 puntos de paso de riesgo.
Estas medidas también se han aplicado en las 57 unidades de producción porcícolas dentro del área de vigilancia, las cuales no han presentado casos positivos en cerdos.
El jabalí, pieza clave del escenario epidemiológico
El informe sub
raya el papel crítico del jabalí como reservorio y vector de contagio del virus, por lo que el control de la población y el manejo adecuado de sus desechos orgánicos deben ser un eje central de las estrategias de erradicación del virus.
El equipo recordó la importancia de la porcicultura española dentro de la Unión Europea, por lo que este brote ha significado afectaciones económicas relevantes para el sector y la necesidad de aplicar una gestión integrada de la fauna silvestre en favor de la protección de las granjas y la industria. Si bien el informe oficial compartió los avances en el control del brote, se mantiene abierta la investigación sobre su origen.