La Organización de
las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó sobre los avances en la implementación del Plan Nacional de Bioseguridad Porcina en República Dominicana, una iniciativa desarrollada en conjunto con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), autoridades nacionales y productores, con el objetivo de contener la Fiebre Porcina Africana (FPA).
La estrategia se puso en marcha tras la detección del virus en 2021, lo que representó la primera aparición de la enfermedad en el hemisferio occidental en más de cuatro décadas y generó alertas en la región.
Bioseguridad como eje de la estrategia
Según la FAO, desde 2023 el programa ha integrado a 637 granjas, que representan más del 80% del hato porcino nacional. Estas unidades de producción han sido evaluadas bajo criterios sanitarios y reciben acompañamiento técnico para mejorar sus prácticas de manejo, infraestructura y protocolos de higiene.
Con base en los datos del programa, las granjas que no tienen medidas de bioseguridad tienen entre dos y cinco veces más probabilidades de registrar casos de FPA, mientras que aquellas que están certificadas en este rubro se han mantenido sin incidencias de la enfermedad.
Tras su visita al país en enero de 2026, Beth Bechdol, subdirectora general de la FAO, destacó que la colaboración entre productores, autoridades e instituciones internacionales ha sido un factor importante en la respuesta frente a la enfermedad.
Capacitación, innovación tecnológica y colaboración con la cadena
Como parte de esta iniciativa, más de 10,000 productores porcinos de República Dominicana han recibido capacitación en prácticas de bioseguridad. De igual forma, se les han entregado kits con insumos básicos para fortalecer la prevención en sus granjas.
Asimismo, la FAO señaló que se han realizado acciones con otros eslabones de la cadena, como rastros y comercializadores, con el objetivo de reforzar la inocuidad y reducir riesgos sanitarios en todo el proceso productivo y de comercialización.
Aunado a esto, el organismo detalló que se está implementando un proyecto piloto basado en inteligencia artificial para el monitoreo de movimientos animales. Durante una prueba realizada en 2025, se analizaron más de 6,100 movimientos en una granja comercial, lo que permitió identificar posibles rutas de transmisión del virus.
Beneficio de 40 mdd. y proyección regional
De acuerdo con estimaciones internas, las medidas de bioseguridad implementadas con este programa han ayudado a evitar pérdidas de hasta 40 millones de dólares en los últimos dos años para las granjas participantes.
Finalmente, la FAO consideró que la experiencia de República Dominicana podría servir para que otros países de América Latina y el Caribe tengan una referencia en la prevención de la Fiebre Porcina Africana y otras enfermedades transfronterizas que amenazan la producción de proteína animal y la seguridad alimentaria.