Febrero 11, 2026

Nueva cepa de PRRS provoca afectaciones severas en granjas porcinas de Ohio

Fuente: Porcicultura.com

Granjas porcinas de Ohio enfrentan una nueva cepa del PRRS con síntomas más agresivos que los registrados anteriormente. Durante el Ohio Pork Congress, especialistas reportaron las afectaciones en los animales y lo que significa para la porcicultura de la región.

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Una nueva cepa del Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino (PRRS) recorre las unidades de producción porcina en Ohio, Estados Unidos, con síntomas más agresivos que las anteriores.

Durante su participación en el Ohio Pork Congress, Bethany Heitkamp, veterinaria de Cooper Farms, expresó que, en esta ocasión, el virus es mucho más destructivo y ya ha causado graves afectaciones en las granjas locales, así como en la producción de Indiana.

El primer aviso: corrales en silencio

La especialista compartió que la principal diferencia de esta cepa, ante las demás, es que causa un cambio drástico en el comportamiento de los cerdos: los corrales quedan inusualmente silenciosos. Agregó que el virus se disemina con gran rapidez y en las primeras 48 horas el hato presenta una caída marcada en el consumo de agua y alimento. Estos signos clínicos son más severos en cerdos de mayor edad, en los corrales de vientres y áreas de destete.

Heitkamp relató que los porcicultores locales sospecharon de estos síntomas y su alta propagación como indicios de Influenza, sin embargo, las pruebas confirmaron la presencia de PRRS.  “Este virus tiende a moverse de una explotación a otra en muy poco tiempo. No necesita mutar rápidamente para lograrlo”, explicó la veterinaria.

Bioseguridad: la primera línea de defensa

Los especialistas coinciden en que reforzar la bioseguridad es la herramienta más efectiva para frenar el avance del PRRS dentro del sector. Heitkamp subrayó que la consistencia diaria es clave, aunque reconoció que el invierno complica las labores, especialmente en el medio oeste estadounidense, donde las temperaturas congelan el agua y los desinfectantes.

En cuanto a la recuperación de las granjas reproductoras, los expertos monitorean dos indicadores: el tiempo para regresar a la línea base de producción y el tiempo para alcanzar estabilidad. “Antes hablábamos de un promedio de 22 semanas; ahora estamos viendo hasta 38 semanas para recuperar la estabilidad”, detalló Heitkamp sobre la situación en Ohio.

 

Un impacto económico que sigue creciendo

David Newman, director ejecutivo del Junta Nacional del Cerdo (NPB, por sus siglas en inglés), abordó las afectaciones económicas del PRRS en este mismo evento, al reconocer que, pese a las inversiones millonarias en salud animal, esta enfermedad continúa siendo uno de los mayores retos del sector. Aseguró que aunque existen sistemas productivos con buen desempeño, otros atraviesan momentos críticos, lo que demuestra una industria que aún lucha por controlar este virus.

Un análisis reciente del especialista Derald Holtkamp, de la Universidad Estatal de Iowa, estima que el PRRS ha causado pérdidas de alrededor de 1,200 millones de dólares anuales en la industria porcina estadounidense entre 2016 y 2020, lo que representa un aumento del 80% respecto a una década atrás.

Heitkamp exhortó a los asistentes del Ohio Pork Congress aprovechar cada brote como una oportunidad de aprendizaje, promoviendo investigaciones sistemáticas y auditorías de bioseguridad, preferentemente con apoyo de terceros. “Tal vez nunca encontremos el origen exacto de la enfermedad, pero cada auditoría nos deja lecciones valiosas para su control dentro del sector”, concluyó.