La Organización Mundial de Sanidad
Animal (OMSA) en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) convocaron a una reunión de emergencia en el marco del Programa Global para las Enfermedades Transfronterizas de los Animales, para atender los distintos brotes de Influenza Aviar en América, evaluar la situación sanitaria y fortalecer la coordinación entre países.
Entre enero y marzo de 2026, diversos países de América Latina y el Caribe reportaron brotes del virus, los cuales afectaron tanto a la avicultura comercial, de traspatio, así como a la fauna silvestre, lo que significa una amenaza a la sanidad animal, la seguridad alimentaria y el comercio de la región.
Intercambio de experiencias y respuesta conjunta
En el encuentro participaron representantes de 17 países, incluidos Estados Unidos, Argentina, Chile y las Islas Caimán, que compartieron experiencias recientes en la gestión de brotes. Expertos coincidieron en la necesidad de fortalecer la detección temprana mediante sistemas de laboratorio más robustos, vigilancia epidemiológica y una mayor participación comunitaria para el reporte oportuno de casos sospechosos.
Las recomendaciones de las autoridades incluyeron la implementación de mecanismos de respuesta rápida, como fondos de emergencia, estructuras de gestión coordinadas y mayor capacidad operativa para atender las incidencias.
Asimismo, instaron a los gobiernos de los países participantes la necesidad de garantizar el acceso a insumos esenciales y reforzar las capacidades de respuesta para mitigar el impacto de la enfermedad en la producción avícola y la salud pública.
Diagnóstico y redes regionales, claves para el control
El encuentro también destacó avances en diagnóstico de laboratorio, incluyendo mejoras en métodos de detección y fortalecimiento de capacidades técnicas y se destacó que la cooperación regional es estratégica para el intercambio de información y así, dar paso a una respuesta más eficaz ante la Influenza Aviar.