Julio 15, 2026

Sistema de vigilancia mundial detecta mayores riesgos de Fiebre Porcina Africana y Fiebre Aftosa

Fuente: Porcicultura.com

Los informes globales advierten que la Fiebre Porcina Africana continúa extendiéndose a nivel mundial, con más de 1.2 millones de casos registrados desde 2022, mientras que la Fiebre Aftosa mantiene brotes activos en varios países africanos, elevando los riesgos para la producción porcina y el comercio internacional.

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Los recientes informes mundiales de Vigilancia de Enfermedades Porcinas, elaborados por el Centro de Información sobre Sanidad Porcina (SHIC, por sus siglas en inglés), ponen de manifiesto que la Fiebre Porcina Africana (FPA) continúa expandiéndose a nivel global, mientras que la Fiebre Aftosa mantiene una situación preocupante en diversas regiones de África.

Estos reportes, elaborados mensualmente por el SHIC mediante un proceso sistemático que analiza información procedente de fuentes oficiales de distintos países, buscan identificar riesgos emergentes y fortalecer las estrategias de prevención para proteger a la industria porcina.

La FPA mantiene una expansión mundial

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) respalda la preocupación por la enfermedad con cifras que reflejan la magnitud del problema. Desde 2022, más de 71 países y territorios han notificado más de 1.2 millones de casos de FPA tanto en cerdos domésticos como silvestres, además de la pérdida de más de 2.4 millones de cerdos domésticos.


En el caso concreto de Estados Unidos, aunque nunca se ha registrado un caso de FPA, la cercanía de la enfermedad mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. Lisa Becton, veterinaria y directora asociada del SHIC, señaló que el organismo sigue de cerca la evolución de esta enfermedad para proteger la producción porcina estadounidense.

"La Fiebre Porcina Africana sigue activa a nivel mundial y continúa siendo una amenaza", afirmó Becton. Explicó que el virus no solo continúa circulando entre poblaciones de jabalíes, sino que también afecta a explotaciones comerciales. 

Como ejemplo, destacó el reciente reporte de Hungría sobre su primer brote de FPA en una granja comercial con 3 mil 100 cerdos, ubicada cerca de la frontera con Rumanía, un hecho que consideró especialmente preocupante, debido a que el país no había registrado previamente la enfermedad en este tipo de explotaciones.

La Fiebre Aftosa continúa como amenaza regional

Además de la FPA, los informes globales ponen a la Fiebre Aftosa como otro de los principales riesgos sanitarios para la producción pecuaria. De acuerdo con Lisa Becton, la enfermedad sigue representando una preocupación importante en África, donde permanecen activos brotes de los serotipos SAT1 y SAT2.

Actualmente, Botsuana, Lesoto, Esuatini y Sudáfrica han reportado focos activos de la enfermedad, situación que mantiene bajo vigilancia a los servicios veterinarios internacionales, debido a su capacidad de propagación y a las implicaciones para el comercio de animales y productos pecuarios.

Por su parte, Sol Pérez, jefa de proyecto del Informe Mundial de Vigilancia de Enfermedades Porcinas de la Universidad de Minnesota, explicó que la expansión de estos serotipos probablemente está relacionada con el movimiento de ganado, las presiones ambientales y las limitaciones en la eficacia y disponibilidad de vacunas, factores que continúan causando la propagación del virus.