Durante febrero, varios brotes de Influenza Aviar afectaron la avicultura comercial de Pennsylvania, en Estados Unidos, y resultaron en la muerte y sacrificio de más de 7.4 millones de aves de producción.
Según los reportes de medios estadounidenses, la diseminación del virus ha sido propiciada gracias a las extremas temperaturas invernales que se han registrado en varias entidades del país.
El Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS, por sus siglas en inglés) informó que las últimas incidencias, registradas en el condado de Lancaster, significaron el sacrificio de casi 600,000 aves.
La entidad se encuentra en crisis
El gobernador de Pennsylvania, Josh Shapiro, expresó que la avicultura del estado está en crisis ya que si bien se proyectaban casos de Influenza Aviar durante el inicio de la temporada primaveral, estos se han presentado mucho más temprano de lo previsto.
Las incidencias se han presentado en tanto en unidades de producción de postura como de engorde, y se suman a la emergencia sanitaria que comenzó en 2022, por lo que ya suman 196 millones de aves perdidas, esto sin contar la fauna silvestre afectada.
Se estima que en primavera los casos aumenten
La Dra. Megan Lighty, veterinaria de la Universidad Estatal de Pennsylvania, estima que el alza en los brotes se debe a que las aves silvestre buscan nuevas fuentes de comida y calor debido al invierno, lo que las ha llevado a acercarse a las granjas avícolas.
Pennsylvania es el cuarto mayor productor de huevo en EE. UU., la Dra. Lighty, asegura que la rapidez de la diseminación del virus ha sido más rápida debido a la alta densidad de algunas de sus granjas, sobre todo en el condado de Lancaster, donde se encuentra la mayoría de las unidades.
“Si la situación es mala ahora, cuando comience la migración primaveral y más aves silvestres se muevan cerca de la región… estimo que las cosas se pondrán peor” afirmó Lighty.