La Fiebre Porcina Africana (FPA) sigue impactando al sector porcino europeo. En las últimas semanas, Finlandia, Hungría y Serbia han registrado nuevos casos de la enfermedad, con consecuencias tanto para la producción como para la exportación de carne de cerdo.
En Finlandia, las infecciones confirmadas en jabalíes aumentaron hasta el momento a 19 casos, principalmente en el sureste del país, por lo que las autoridades analizan nuevas medidas para contener la propagación del virus.
Finlandia evalúa cercar la zona afectada
La ministra de Agricultura y Silvicultura de Finlandia, Sari Essayah, informó que el país planea cercar algunas partes de la zona de restricción establecida en el sureste, con el objetivo de limitar la propagación de la enfermedad, reportó la agencia Xinhua.
La Autoridad Alimentaria Finlandesa estableció una zona de restricción de aproximadamente 1,500 kilómetros cuadrados, cuya extensión se ha ajustado conforme se han detectado nuevos casos.
El brote fue identificado por primera vez a finales de julio, cuando tres crías de jabalí encontradas muertas en Vaalimaa, municipio de Virolahti, cerca de la frontera con Rusia, dieron positivo al virus, desde entonces, las autoridades implementaron restricciones en las áreas afectadas.
Restricciones comerciales afectan al cerdo finlandés
La situación también ha tenido repercusiones para las exportaciones de carne de cerdo. Al notificar los casos a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), Finlandia perdió su estatus de país libre de Fiebre Porcina Africana, una condición que había representado una ventaja para el acceso de sus productos a los mercados internacionales.
Medios finlandeses reportaron que varios países han restringido o suspendido las importaciones de carne de cerdo procedente de Finlandia.
Riitta Rahkila, experta de la Federación Finlandesa de Industrias Alimentarias y de Bebidas (ETL), señaló que el estatus sanitario del país había sido un elemento importante para la comercialización internacional de su carne de cerdo, según Xinhua.
De acuerdo con la ETL, Finlandia exportó el año pasado carne de cerdo por un valor aproximado de 74 millones de euros, equivalentes a alrededor de 85 millones de dólares.
Hungría y Serbia también enfrentan nuevos impactos
La presión sanitaria no se limita a Finlandia. En Hungría, la Oficina Nacional de Seguridad de la Cadena Alimentaria (Nébih) confirmó un segundo brote de FPA en una explotación ubicada en el condado de Somogy, al oeste del país.
El foco afecta a una granja con aproximadamente 1,850 cerdos, lo que representa un nuevo desafío para las autoridades sanitarias y el sector porcino húngaro.
En Serbia, la enfermedad también ha provocado una importante afectación en la población porcina. En poco más de dos semanas fueron sacrificados cerca de 3 mil cerdos, elevando a 36 mil 632 el número total de animales domésticos que han muerto o han sido sacrificados a causa de la FPA, según Dragan Glamocic, ministro de Agricultura, Silvicultura y Gestión del Agua de Serbia, en declaraciones a la Radio Televisión de Serbia (RTS).