Aunque la producción porcina de República Dominicana sigue enfrentando las consecuencias de la Fiebre Porcina Africana (FPA), productores y especialistas consideran que el sector tiene posibilidades de recuperar parte de su capacidad mediante el fortalecimiento de la bioseguridad, los controles sanitarios y una mayor eficiencia productiva.
En el marco del II Foro Porcino 2026, realizado en el municipio de Moca, el director general de Ganadería, Abel Madera Espinal, afirmó que las autoridades trabajan con la meta de controlar y erradicar la enfermedad, descartando la idea de que República Dominicana deba convivir de manera permanente con el virus, según reportó el portal Noticias SIN.
Bioseguridad, entre las claves para contener la enfermedad
Las investigaciones realizadas hasta el momento no han identificado otros factores que permitan mantener la circulación del virus, como ocurre en países donde existen reservorios naturales de la FPA, explicó Madera Espinal.
Ante este escenario, señaló que la actividad humana representa uno de los principales factores que favorecen la propagación de la enfermedad, por lo que consideró necesario reforzar las medidas de bioseguridad y garantizar el cumplimiento de las disposiciones sanitarias en las granjas.
En este sentido, Jonathan Rivera, representante de Hacienda Rivera, destacó que algunas granjas que han mantenido elevados niveles de bioseguridad han conseguido permanecer libres de la enfermedad, incluso en zonas donde existe circulación del virus.
A su consideración, esta experiencia demuestra que es posible avanzar en procesos de repoblación bajo condiciones controladas. Sin embargo, subrayó que este proceso debe realizarse de manera organizada y en cumplimiento de las regulaciones sanitarias.
Producción todavía por debajo de los niveles previos
El impacto económico de la enfermedad también fue abordado durante el foro por Francisco Leonis Fernández, presidente de Instituciones Pecuarias Dominicanas, quien explicó que la FPA ha reducido de manera importante la actividad de las empresas dedicadas a la producción y comercialización de carne de cerdo.
Señaló como referencia, que antes de la llegada de la enfermedad su empresa procesaba alrededor de 2 mil cerdos por semana, mientras que actualmente maneja entre 700 y 800 animales.
Pese a esta reducción, Fernández indicó que algunos productores han comenzado a repoblar sus granjas, aunque bajo mayores controles sanitarios y con una mayor atención a las medidas de bioseguridad.
Presión por costos y precios
Según Noticias SIN, Juliana Calveyra, especialista brasileña, señaló que los desafíos no se limitan a República Dominicana, ya que incluso los mercados porcinos con mejores condiciones sanitarias atraviesan periodos de pérdidas y fluctuaciones en los precios.
Mencionó el caso de Brasil como ejemplo, donde productores orientados al mercado interno han registrado pérdidas por cada cerdo dependiendo de las condiciones del mercado.